Una app que guía al visitante bar a bar, le calcula la mejor ruta de la tapa según la hora a la que sale, y convierte cada tapa que prueba en un dato que veis al momento. Vale igual para una ruta de tapas, un concurso o cualquier evento gastronómico.


Buscar un bar, abrir su ficha, votar la tapa estando en la puerta, sellar el pasaporte y calcular la ruta de la tarde. Todo seguido, sin cortes.
El panel del organizador: tapas, resultados y analítica en vivo.
La app del visitante, de principio a fin.
La pregunta que se hace todo el mundo delante del cartel. enRuTapa la responde en un segundo: le arma su ruta de la tapa a pie, en orden, con la hora de cada parada.


El recorrido completo de quien viene a la jornada de la tapa, sin papeles y sin colas.


Cada bar con la foto de su tapa, su dirección, su horario, su cerveza y sus alérgenos. Buscador por bar, por calle o por tapa, y orden por cercanía.
Para votar una tapa hay que estar en el bar y poner el código que allí se entrega (o escanear su QR). Ese doble candado es lo que hace que el ranking final sea defendible.


Cada voto y cada sello llega al panel al momento. Sin hojas de cálculo, sin recuentos a mano y sin esperar al lunes siguiente.
Bares, tapas, fotos, precios, alérgenos y horarios. Publicáis cuándo queréis; la app se actualiza sola.
Ranking por media ponderada, para que un bar con tres votos de cinco estrellas no gane a uno con doscientos.
Pasaportes completados, con sus sellos verificados uno a uno.
No hay dos jornadas gastronómicas iguales, así que casi todo se decide con un interruptor en el panel, sin tocar la app ni publicar una versión nueva.
Cada edición elige cómo participa el público. El pasaporte no exige registro y se sella con el QR del local; el umbral lo ponéis vosotros: 8 tapas, 10, las que decidáis. La votación es de 1 a 5 estrellas, un voto por persona y tapa, corregible pero no duplicable.
El fraude siempre es el mismo: el entorno de un local vota su propia tapa y desaparece. Cada voto puede pesar según cuántas tapas distintas ha valorado esa persona —quien recorre el evento tiene voto pleno—, y se puede exigir identidad real. Combinables o por separado.
Cada tapa declara sus alérgenos según el reglamento europeo. El visitante marca los suyos una vez y la app se lo avisa en la lista, se lo advierte si marca esa tapa como favorita y se los quita de la ruta.
Cada establecimiento se marca en el panel como accesible o no para silla de ruedas, y quien lo necesita puede pedir que su ruta pase solo por los que lo son.
Cada edición se define por población y año. La de este año queda guardada para comparar con la siguiente, y si en algún momento lleváis las Jornadas a otros municipios de la provincia, todas conviven en la misma plataforma —cada una con sus establecimientos, sus tapas, sus precios y sus reglas— sin mezclarse jamás.
Descubre, recorre, vota y sella. Va en el móvil de quien viene a la feria.
Calcula rutas, valida cada voto y guarda la participación. No se ve, pero es lo que sostiene todo.
Donde montáis la edición, la publicáis y veis qué está pasando.
Sobre jornadas de la tapa, rutas de la tapa, concursos y eventos gastronómicos en general.
Una plataforma para organizar jornadas de la tapa y eventos gastronómicos. Tiene dos caras: una app donde el visitante ve todos los bares y sus tapas, calcula su ruta, vota y sella el pasaporte; y un panel donde la organización monta el cartel, sigue la participación en vivo y resuelve el concurso y el sorteo.
Sí. Cada edición decide con qué participa el público: solo pasaporte (ruta de la tapa con sellos y sorteo), solo votación (concurso de tapas), o las dos cosas a la vez. Se cambia con un interruptor en el panel, sin publicar una versión nueva de la app.
El visitante indica dónde está, a qué hora sale y cuánto quiere parar en cada bar. La app le devuelve un recorrido a pie, en orden, con la hora de entrada y salida de cada parada, respetando las franjas de comida y cena y el día de cierre de cada local. El cálculo se hace en el propio móvil, así que funciona sin cobertura.
Sí. El mismo esquema —establecimientos participantes, una propuesta por establecimiento, recorrido, voto y premio— sirve para rutas del pincho, ferias del vino, jornadas gastronómicas de temporada o cualquier certamen con locales repartidos por la ciudad.
Para votar hay que estar en el bar y meter el código que allí se entrega o escanear su QR. Además, cada voto puede pesar según cuántas tapas distintas ha valorado esa persona, y se puede exigir identidad real. Con eso el ranking final es defendible.
El pasaporte no exige registro: se abre la app y se empieza. El registro solo se pide si la edición decide exigir identidad real para votar.
Sí. Cada edición se define por población y año, y todas conviven en la misma plataforma sin mezclar datos. Los resultados de un año quedan guardados para compararlos con los del siguiente.
Con vuestros bares, vuestras tapas y vuestras reglas. Nos sentamos, la ajustamos a cómo trabajáis y la ponemos en marcha.
Hablemos